Cojo la cajetilla de cigarrillos, solo me queda uno. Suspiro. Miro a mi alrededor y solo se respira tranquilidad. Me gustaría pensar que mis días buenos son en el balcón, con algún libro de mi escritora favorita, fumándome un cigarrillo y bebiéndome un te frió. Pero no, he de reconocer que si me encuentro así, mi día es una puta mierda. Me levanto y me dirijo hacia una habitación, en ella guardo las cosas de cuando era pequeña. Me gustaba escribir, era pésima. Contar lo que me pasaba en mi día a día no me convertía en la escritora junior del premio Planeta. Encontré un viejo diario. Era el ultimo que escribí, me preguntaba por qué decidí no escribir más. Me relajaba. "Querido diario, Hoy me he dado cuenta de que aunque tenga una familia que me quiera, amigos que me apoyen y una aspiración a qué ser de mayor, el amor no ha llegado. Y dudo que aparezca. No me gusta ser pesimista, poco a poco encontré mi camino, mi vocación, las metas por las que luchar para conseguir todo lo que...
Hola! He visto tu blog en un comentario en el blog entrelibrosdetinta.
ResponderEliminarNo te conocía pero me parece que me voy a quedar por aquí para poder leerte un poco.
Yo acabo de comenzar con mi blog y me pasaba por aquí por si te interesaría echarle un vistazo. Soy novata en esto, así que cualquier comentario será bien recibido para poder mejorarlo :)
ocentrodeinterese.blogspot.com