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Chat caliente

Estoy reflexionando y he llegado a la conclusión de que algunos no entienden que las mujeres tengamos sexo. Eso, o que hay mucho imbécil suelto que no sabe lo que es un buen polvo. Me llamo Sara, y mi jefa me ha amenazado con echarme si no escribo un artículo que hagan a los hombres pajearse con el primer párrafo. En realidad utilizó otras palabras... Pero está harta de que la demanda sea solo de mujeres. Soy una columnista de la ostia, mis relatos derriten, pero debo superarme. Asique decidí una tarde meterme en un chat de esos, donde las idiotas se creen que encontraran al amor de sus vidas y donde los feos pensaran que van a pinchar con la tía más buena de su ciudad. Procedí a crearme un perfil falso y a deslizar hacia la izquierda. Mientras tomaba una cerveza escuché que me llegaron varias notificaciones: José, Lucas, Alberto, Nenito69, Elniño_polla, Jesús, Grey69, 23cm_andaluz, etc... ¡¿Pero que coño son esos nombres?!, no podía controlar mis risas y chatee con todos ellos. ...

¿Seré Ninfomana?

Llevo dos horas masturbándome, y a cuál orgasmo más placentero. Estoy llegando a pensar que tengo un serio problema. Quizás soy... ¿ninfómana?, no se, no creo. No necesito follarme al primero que pasa, pero si se me activa el líbido en cuanto alguien me mira más de dos segundos... Sé que tengo necesidades, pero tampoco quiero parecer una buscona . Lo mismo soy ninfómana pero padeciendo casos no estudiados. En fin, aquí estoy tumbada en la cama, con la mano mojada, esperando a ¿Roberto?¿Nico?¿Fernando?... ¡Mierda!, esto me pasa por follarme a tantos, que a una se le olvida el nombre del chico... Aunque lo que nunca se me olvida es el tamaño y grosor de cada polla que he catado, el número de venas visibles, o si están depilados o no. El número de arcadas que he aguantado con puro placer o las veces que se me han escapado las lágrimas para hacer la mejor mamada. Si... Creo que ningún chico podrá olvidar ni una noche junto a mí. Por eso repito con cada uno de ellos, a mí me da igual que ...

Miedo al sentir

Me duele el pecho, hace muchos años que esto no me pasaba. Quizás sea una leve ansiedad por ver la casa patas arriba, o tal vez sea el catarro típico de otoño. Me conformo con cualquier excusa, no quiero que sea el “mal de amores” ñoño que solo pasa en la adolescencia, porque ¿solo pasaba en la adolescencia verdad?. Siempre he considerado que el verdadero amor ocurre una vez en la vida. El primer amor nunca se olvida. Claro. Porque es con la persona que vives tus primeros momentos. Crees que estás enamorada y que vas a morir por amor cuando este se acabe, porque acabará. Ese no es el amor verdadero. El verdadero ocurre cuando ya te has tropezado muchas veces, cuando eres una persona madura y sabes el verdadero significado de la confianza. Cuando consigue traspasar todas aquellas barreras que te pusiste para proteger tu corazón. Cuando se comporta como un verdadero amigo y pareja a la vez. Cuando sabe apreciar la lealtad, la intimidad y el respeto. Cuando te hace reír y te enam...

¿Contamos hasta diez?

Cierra los ojos, respira y relajate. Bien. Quiero que sientas mis labios, están húmedos y se amoldan perfectamente a tu glande. Bajo despacio el prepucio, lento, sin que mi lengua la toque aun. Una vez abajo, mientras te miro y acaricio el escroto, subo absorbiendo. Ahora si, vuelvo a bajar, pero esta vez notaras algo caliente, es mi lengua pasando por tu tronco de forma circular. Sigo bajando hasta notarla en la campanilla, hasta que me sale una pequeña arcada. Subo, te escupo, y juego mientras la saliva se va depositando en ti. Te paso mi lengua por la punta, pero esta vez mostrándote mi piercing. ¿Cosquillas verdad?. Te vuelvo a mirar, pero esta vez con mi sonrisa picarona. Noto como te vas excitando cada vez más, por lo que optare por absorber con fuerza mientras te hago una paja al compás. Mmm… Ya noto tu líquido prepararse. Dejo mis manos quietas, quiero acabar solo con mi boca. La rapidez es ahora mi gran aliado. Uno, dos, tres… Me doy golpecitos en la cara. Cuatro, cinco, sei...

Miedos

Te quiero, pero no se como decírtelo. Quiero mostrarte mis sentimientos, pero tengo miedo. Quiero que me mires como yo a ti, pero así, nunca seré correspondido. Quiero explicarte lo que siento cuando te veo, pero sé que saldrás corriendo. Necesito contártelo, necesito que sepas que llevo mucho tiempo enamorado de ti. Llevo tantos años encerrado en este cuerpo, que cuesta mucho poder mostrarme al mundo tal y como soy. Los prejuicios, son la orden del día en mi mundo. Y por esto, he optado por marcharme. Volveré, pero vendré distinto. Pasare a llamarme Sergio, y no Ana. Vendré con otro rostro y cuerpo. Me armare de valor para buscarte, que me conozcas de verdad. Sé que me juego nuestra amistad, pero hace mucho que mis ojos dejaron de mirarte como tal. - A.C

Pequeña amateurs

Estoy un poco nerviosa. Voy a participar en la grabación de una web bastante importante, lo cual conlleva actores reconocidos. Y yo, solo soy una simple amateurs, apenas he probado lo que vamos a hacer hoy. ¿Y si no soy capaz?. Si no me gusta, ¿podré fingir?. Antes de adentrarme en este mundo pensaba distinto. Creía que no sufrían, que todo les gustaba. Pero no, las grandes cantidades de dinero que se manejaba en cada oferta era muy tentativa. Y por eso, me encuentro en este autobús mugriento dirección al estudio. Lo haremos en una habitación pequeña forrada de espejos unidireccionales. Habrá un montón de invitados que podrán vernos en vivo y nosotros no podremos verlos a ellos. Eso me tranquiliza…Un poco. También sé que lo haré con un chico y tres chicas, incluyéndome ami.  - Buenos días, dirígete hacia su camerino. Allí podrá asearse y vestirse. Cuando este lista solo venga. Le esperamos. - Gracias.- No supe qué más decir e hice lo que me indico. Que conjunto más sexy, que l...

Lunes

Como cada maldito lunes aquí me encuentro, en la cafetería de siempre. Tomando un café que no me gusta nada y como acompañante, mis apuntes. Ninguna cara nueva. A si nunca conoceré al supuesto amor de mi vida. ¿Pero qué digo?. Suena el sensor del local llamando mi atención y allí estaba. El amor que estaba reclamando hace cuestión de segundos. Moreno, alto, ojos verdes y... Tatuado. Estaba hecho para mí. Pasa un rato cuando recojo mis cosas y me aproximo a su mesa, sin miedo, nos miramos y deslice mi mano sobre su mesa dejándole un papel: a las 20:30 en Santa Barbara. Me solía funcionar con todo bicho viviente, él no será la excepción. Siguiendo mi ritual, fui a los baños de la universidad, y allí me masturbe, me encantaba hacerlo mientras se oía la gente pasar. Después en la biblioteca, en mi rincón preferido, me seguí acariciando mientras fingía leer, cuando en realidad, estaba disfrutando de un buen video porno. Sentada en las banquetas de clase no paraba de pensar, ¿me iría ...